¿Quieres que tu hijo tenga un rendimiento escolar óptimo? ¡Duérmelo temprano!

Una combinación de medidas de higiene del sueño y rutinas nocturnas apropiadas para la edad de tu hijo lo ayudará a descansar mejor, crecer fuerte y saludable y explotar todo su potencial académico.

Inicia un nuevo ciclo escolar y muchos desafíos por delante para nuestros niños. Algunos pasarán del kínder a la primaria, otros aprenderán a leer, los más grandecitos se entrenarán en las tablas de multiplicar, vendrán reglas ortográficas y seguramente harán experimentos interesantes en Ciencias Naturales.

Pero para que esos conocimientos y conceptos sean entendidos y aplicados, no basta con mandarlos en su uniforme impecable y desearles éxito cuando los dejamos en la escuela. Además de ponerles un lunch nutritivo, también deberán llegar descansados, es decir, deberán haber dormido, la noche anterior, un sueño apacible, sin interrupciones y reparador.

Pero, ¿qué tiene que ver el sueño con el rendimiento escolar? ¡Mucho! Porque el que lleguen bien dormidos es clave para que pongan atención y su cerebro trabaje adecuadamente.

El sueño es salud y felicidad

De acuerdo con la organización Sleep Foundation, el sueño juega un papel crucial en el desarrollo de las mentes de los pequeños, ya que tiene un efecto directo sobre la felicidad, el estado de alerta y la atención, el rendimiento cognitivo, el estado de ánimo, la resiliencia, la adquisición de vocabulario y el aprendizaje y la memoria.

En cambio, un niño que duerme poco puede estar no solamente somnoliento a lo largo del día, sino de malas e hiperactivo, con efectos que pudieran “imitar” al TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). Esto se ha encontrado en investigaciones que han concluido que niños de 7 y 8 años con falta de horas de sueño o con problemas relacionados con el mismo sufren una mayor incidencia de problemas de atención e impulsividad, en comparación con aquellos que sí pueden descansar las horas que necesitan.

Asimismo, se ha visto que la restricción crónica de sueño o “deuda de sueño” afecta a la autoevaluación del estudiante y sus calificaciones.

Tiempo de dormir

De acuerdo con la Academia Americana de Medicina del Sueño, éstas son las horas de sueño que preescolares y escolares necesitan:

  • Preescolares: Entre 3 y 5 años, los niños deben dormir entre 10 y 13 horas en total al día. Las siestas que tomaba cuando era más pequeño pueden ser más cortar o desaparecer.
  • Escolares: A partir de los 6 años, deben dormir de 9 a 12 horas todos los días.

¿Cómo mejorar la calidad y cantidad de sueño de mi hijo?

El Dr. Reyes Haro Valencia, director del Instituto Mexicano de Medicina Integral del Sueño comparte las siguientes recomendaciones, previamente y durante la noche, para manejar el sueño con los pequeños:

  • Habla con tus hijos y explícales la importancia de dormir.
  • Crea rutinas nocturnas con ellos, siempre a la misma hora: tener un tiempo de relajación, ponerse la pijama, lavarse los dientes, etc.
  • Una hora antes de acostarse deben apagar celulares y pantallas.
  • Es necesario levantarlos todos los días a la misma hora, con una ligera flexibilidad los fines de semana.
  • Su habitación debe tener las condiciones óptimas para dormir: poca luz, (usar cortinas oscuras para bloquearla) temperatura adecuada, no tener estímulos como pantallas y no abrigarlos demasiado.
  • No deben comer (mucho menos dulces y golosinas azucaradas) ni tomar líquidos antes de acostarse.
  • No hacer actividad física antes de dormir.
  • Es importante que haga ejercicio durante el día, pero no se trata agotarlo para que duerma mejor por la noche, pues esto es contraproducente y le podría ser más difícil conciliar el sueño.
  • Procuren salir y tomar el sol un rato en la tarde y en el día.
  • Dedíquenle tiempo al juego durante el día, además de sus tareas escolares.

Procúrales un descanso reparador

Estos hábitos, en conjunto, favorecerán que, al llegar la noche y durante sus horas de sueño, verdaderamente descansen. No hay que olvidar que dormir bien también influye en su potencial de crecimiento (estatura). La hora ideal para que estén en la cama es entre 8 y 9 de la noche, momento en que empieza a secretarse la hormona del crecimiento.

Además, de la falta de sueño en la primera infancia se ha relacionado con:

  • Rinitis alérgica
  • Problemas con el sistema inmunológico
  • Ansiedad y depresión
  • Riesgos cardiovasculares futuros, como obesidad, diabetes y presión arterial alta.

Ahora que se acerca la vuelta a clases, ten en mente que un sueño adecuado desempeña un papel crítico en el desarrollo del cerebro, en su aprendizaje y en la memoria de tu hijo, por eso para lograr ese rendimiento escolar que todos esperan, ¡déjalo que duerma bien!

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¿Habías imaginado que dormir bien influye en las calificaciones de tu peque y en sus actividades con sus compañeros? ¿Están durmiendo las horas suficientes? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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